¿Puede un niño viajar en los brazos de un adulto?

Explicación:

Un niño nunca debe viajar en los brazos de un adulto dentro de un vehículo. Aunque parezca una opción más segura o afectuosa, en un siniestro de tránsito las fuerzas generadas son tan elevadas que resulta imposible retenerlo físicamente. Incluso a baja velocidad, el peso del cuerpo del menor se multiplica, provocando que pueda salir despedido o quedar comprimido entre el adulto y las estructuras del vehículo, con consecuencias potencialmente fatales.

Por esta razón, la normativa chilena exige el uso obligatorio de Sistemas de Retención Infantil (SRI), adecuados al peso, talla y desarrollo del niño. Estos dispositivos —sillas y alzadores— deben instalarse en los asientos traseros, que constituyen la zona más segura. Desde 2016, la Ley de Tránsito prohíbe el traslado de menores de 12 años en los asientos delanteros, salvo situaciones muy específicas.

El Libro para la Conducción en Chile recalca que la responsabilidad recae en la persona conductora: garantizar que cada niño viaje en su silla correctamente instalada no es solo una obligación legal, sino un acto esencial de protección de la vida. Transportar a un niño en brazos es una práctica peligrosa, ineficaz y sancionada.

En conclusión: los brazos nunca reemplazan a una silla infantil. El único modo seguro de viajar es en un Sistema de Retención Infantil, ubicado en la parte trasera del vehículo.

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